Wearables, cuando la tecnología se hace "ponible"

Wearables, cuando la tecnología se hace "ponible"

¿Has oído hablar de la palabra wearable? Está de moda. Cada vez más. Se trata de uno de esos conceptos modernos que en inglés suena mejor. Si lo tradujéramos al castellano hablaríamos de tecnología “que se lleva”. Tecnología que “forma parte” de nosotros y de nuestra vestimenta, como unos pendientes o unas zapatillas. Tecnología “ponible”. Quizá diciéndotelo así no sepas muy bien a lo que me refiero. Si te digo Google Glass es muy posible que te vaya sonando más.

Si pensabas que los avances tecnológicos se iban a quedar en los smartphones, estabas muy equivocado, ya que a partir de ahora no va a ser el único dispositivo que lleves contigo al salir de casa para que te haga la vida más fácil, más entretenida o más divertida, según se mire. Una nueva generación de dispositivos compuesta por gafas, relojes, pulseras o anillos, todos ellos catalogados como inteligentes, pretenden aprovechar todas las opciones que hasta ahora nos ofrecían los smartphones y llevarlas a otro nivel de utilidad, mucho más avanzado. Son las wearable technologies.

Wearable technologies

¿Que son las wearable techonologies? Son aquellos dispositivos electrónicos que se han hecho lo suficientemente pequeños como para poder llevarlos en la ropa o los complementos que llevamos habitualmente los usuarios, ofreciéndonos conectividad y servicios específicos sin necesidad de tener que utilizar un ordenador convencional y con la ventaja de que el sistema está siempre conectado e interactuando con el usuario o con el entorno en el que se mueve.

Aunque nos pueda sonar extraño y alguien pueda pensar que este tipo de tecnología está muy lejos de ser algo comercial, Google, con sus Glass, no es la única empresa que quiere conectar nuestras cosas cotidianas a la red y llevarnos hacia ese nuevo escenario del que ya hemos hablado aquí y que se conoce como Internet de las cosas, donde objetos cotidianos pueden conectarse a la red y obtener información, creando así ambientes inteligentes en los que todo está conectado.

wearable Google Glass

Combinando este tipo de sistemas con las capacidades de conexión de nuestros teléfonos móviles, se abre un increíble abanico de posibilidades ante nosotros. Navegación, deporte, vigilancia de la salud, comercio, videojuegos o redes sociales son algunos de los ámbitos de uso de las wearable technologies, que han llegado dispuestas a transformar nuestras vidas y a hacer poco a poco que todos los dispositivos con los que convivimos en nuestro día a día (ordenadores, tablets o smartphones) estén cada vez más integrados con el desarrollo de nuestras actividades cotidianas, haciendo que la tecnología se convierta en algo imperceptible para el usuario. En un escenario así, nadie estaría perdido, porque podría tener a mano un mapa que visualizar sobre sus gafas o en el reloj que lleva puesto a su muñeca. O, por ejemplo, podríamos localizar en todo momento a una persona con Alzheimer gracias a que sus zapatos estarían equipados con un GPS que transmitiría en todo momento su posición y que permiten el seguimiento remoto por parte de sus familiares.

Google Glass, wearable en forma de gafas

La gran apuesta, y casi podríamos decir la primera, son las Google Glass, unas gafas desarrolladas por el gigante Google. Se controlan con comandos de voz y superponen, en la visión normal del usuario, una “capa” con información. También incorporan una cámara que se activa con las órdenes del usuario sin necesidad de utilizar las manos. Un dispositivo capaz de enviar y recibir información sin bloquear la vista, sin cables y que deja ambas manos libres. ¿Suena bien no?

Si nos paramos a pensar en las posibles aplicaciones que podríamos darles a las Google Glass, a mí se me ocurren un montón. Entre ellas una guía turística que te dirige por las calles, te muestra los lugares de interés y las indicaciones históricas en cada uno de los monumentos, o una app de cocina que te guía en los distintos pasos para preparar una receta. También pueden tener muchísimo potencial como herramienta para mejorar la eficiencia y la productividad empresarial. En el caso de la medicina, se podrían llevar a cabo unos avances increíbles, como por ejemplo la retransmisión de operaciones en directo mientras un especialista guía al médico desde la otra punta del mundo viendo ambos el mismo escenario. También se están estudiando aplicaciones para sordos y para ciegos. La primera es capaz de escuchar una conversación cercana y transcribirla como texto en las gafas. La segunda permite al usuario ponerse delante de un texto, y que éstas se lo lean.

Lo que está muy claro, es que las Google Glass van a cambiar la forma en la que nos comunicamos. En el metro ya no miraremos hacia abajo, volveremos a mirar al frente.

Wearables de muñeca

Otra de las propuestas que se plantean en la actualidad es la integración de las gafas y los smartphones con otros dispositivos como las pulseras deportivas. Esto permitiría a los usuarios realizar entrenamientos más eficientes, con por ejemplo información en tiempo real sobre su rendimiento, o estar más al tanto de su calidad de vida. Este tipo de «gadgets» representan un nicho de mercado en expansión. Todos dependen de la conexión con un smartphone para funcionar, y ese es quizá su mayor inconveniente, ya que lo ideal sería que fueran independientes y autónomos.

wearable iwatch

Hace algún tiempo, un rumor inundó la red y situaba al otro gigante, Apple, desarrollando un dispositivo similar a un reloj. Un supuesto iWatch que estaría siendo diseñado sobre cristal flexible y que nos permitiría conectarnos con nuestro teléfono móvil a modo de pasarela con la que controlar nuestro terminal sin necesidad de sacarlo del bolsillo. Hace algunos años, este tipo de tecnologías nos habrían parecido parte de una película de ciencia-ficción. Sin embargo, a día de hoy esta tendencia comienza a ser una realidad que se encuentra en plena expansión y cada vez son más las empresas y proyectos que apuestan por este nuevo paradigma que combina objetos tan cotidianos como una chaqueta con el mundo de Internet.

Los wearables son ya una realidad

Además del proyecto de Google (que aún tardará un poco en llegar al mercado) o el supuesto reloj en el que trabaja Apple, las wearable technologies son una realidad que está presente en otros sistemas experimentales y también comienza a verse en forma de dispositivos comerciales que comienzan a tener un gran calado entre los usuarios. Sistemas como Fitbit o la Fuelband de Nike son un buen ejemplo de wearable technology aplicado al ámbito del ejercicio físico, el deporte y la monitorización de la salud de los usuarios: pulseras o pequeños dispositivos que podemos llevar puestos o guardados en nuestro bolsillo y que se encargan de monitorizar los pasos que damos durante el día, de calcular el ejercicio físico que estamos haciendo (así como las calorías consumidas) y que, incluso, nos ponen a competir con nuestros amigos para ver quién hace más deporte. ¿Os acordáis de cuando hablamos de gamificación?

Nike-Fuelband

Aunque hasta ahora solamente os haya hablado de complementos como las gafas, pulseras y relojes, la ropa también está convirtiéndose en dispositivos inteligentes y comenzamos a ver ejemplos de ropa convencional que integra sistemas que se conectan a la red y que interactúan con nosotros. Hay varios ejemplos:

TEC Jacket 2.0, una chaqueta que es capaz de cargar nuestros gadgets y reproducir música, unos objetivos que parecen simples pero que escapan por completo a la funcionalidades que uno se espera de una chaqueta.

- La chaqueta del MIT Media Lab que es capaz de darnos un abrazo cada vez que alguien pulsa sobre el “me gusta” en una publicación que hayamos hecho en Facebook.

Machina MIDI. Gracias a esta chaqueta, el usuario puede componer música (en formato MIDI) con la simple interacción con los sensores y sistemas distribuidos en la prenda, una sesión de composición improvisada que hasta podremos controlar desde nuestro dispositivo móvil y escuchar todas las veces que queramos.

Este nuevo paradigma de ropa y complementos inteligentes no ha hecho más que comenzar, aunque parece claro que ha venido a quedarse y a transformar nuestros dispositivos móviles en dispositivos “invisibles” y cada vez menos relevantes, tornándose estos objetos cotidianos en la base de nuestro acceso a la información que circula por la red o en el puente que nos conecta con nuestros familiares, con nuestros amigos y con nuestro entorno.

Y tú, ¿te ves llevando puesta la tecnología? ¡Cuéntanoslo en los comentarios! ;)

 

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