Marketing increíble: cómo vender un producto invendible

Marketing increíble: cómo vender un producto invendible

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¿Te ha pasado alguna vez que viendo la tele te has topado con algún anuncio “imposible”? Sí, me explico, me refiero a ese típico anuncio de un producto que es imposible vender. Ese anuncio que promociona cierto producto cuyas bondades son difíciles de destacar. Vender un tableta de chocolate es fácil, pero… ¿y una pomada para las hemorroides?

Hoy me gustaría hablarte de lo que yo misma he denominado el marketing “increíble”, ese marketing que consigue hacer de un producto invendible, un producto atractivo. La mejor forma de hacer esto es, sin duda, a través de algunos ejemplos que encontramos a lo largo de la historia de nuestra televisión.

Los mejores casos de cómo vender un producto invendible

1. Hemoal, la pomada vasoconstrictora para curar las hemorroides. O dicho coloquialmente, una crema para las almorranas. Imagina por un momento que eres el responsable de marketing encargado de diseñar una campaña para vender un producto así. No se me ocurre nada más difícil.

vender hemoal

Pues la campaña existió, y aunque no te pueda decir exactamente el éxito que tuvo, consiguió que la gente no se quedara indiferente.


Estos dos anuncios están separados por 20 años, pero la técnica es la misma, aunque lamentablemente, con el tiempo han eliminado el famoso “por su acción vasoconstrictora”. No entiendo muy bien por qué, porque estoy segura de que todos recordábamos esa frase.

2. Scottex y sus perritos adorables. ¿Qué vendía Scottex? ¿Alguien se acuerda? Quizá lo único de lo que nos acordemos es que en su anuncio aparecían unos cachorritos preciosos. Esta marcar de papel higiénico consiguió promocionar su producto de la mejor manera posible haciendo un símil entre la suavidad de su producto y la de un pequeño cachorrito. Simplemente adorables.

3. KH-7 y sus salidas de tiesto. Vender un limpiagrasas para la cocina nunca pareció tan fácil como para KH-7, y si no que se lo digan a Juan Antonio García Bayona, prestigioso director de cine español o a Chus Lampreave, actriz española de las de toda la vida. Ellos son los protagonistas del último anuncio de la marca, una mini película de 60 segundos, que si no ha conseguido vender más, seguro que ha logrado que en la mente de la gente permanezca esta locura o genialidad, según se mire.

Si miramos un poco atrás, veremos que no es el único caso en el que la marca emplea un marketing morboso y para llamar la atención. A continuación te muestro otro de los anuncios de KH-7, en este caso dirigido por Bigas Luna, en el que el limpiagrasas es lo menos importante:

 

4. Frenadol y sus resfriados legendarios. Llámame rara, pero en general, los anuncios de Frenadol siempre me han parecido geniales, desde el primero que recuerdo hasta el último, aunque sí que es verdad que los primeros años molaban más. No es que el Frenadol sea un producto invendible, sin embargo, hacer marketing con un producto así, es difícil.



¿No te parecen geniales? :P

5. Espárragos carretilla o el tío bueno que reparte espárragos en el super. Llámame mente sucia si quieres, pero este anuncio tiene un “lado oscuro” increíble. ¡Qué mejor manera de vender espárragos que colocando un tío bueno que los reparte entre las señoras del súper y ve cómo éstas se los comen encantadas. Marketing increíble. ;)

6. Micralax o la historia de un laxante. Este es un ejemplo un poco más actual que la mayoría de los que te he enseñado hasta ahora. No tengo palabras para describir este anuncio, así que prefiero que lo veas:

¿Cómo habrías enfocado tú la campaña de marketing de un laxante?

Y hasta aquí el post de hoy, que espero que hayas disfrutado tanto como yo haciéndolo. Estoy segura de que hay un millón de ejemplos más y me encantaría que me los contaras ¿Nos dejas un comentario y seguimos riéndonos un rato? ;)