Experto Community Management: 5 razones por las que volvería a estudiar en Dexpierta

Experto Community Management: 5 razones por las que volvería a estudiar en Dexpierta

Permitidme que hoy hable como Ángela Olea y me separe un poco de mi trabajo como Community Manager de Dexpierta. Le he dado muchas vueltas a si debía escribir este post. Llevo varias semanas pensando en ello. Estoy en contra de los blogs que hacen autopromo de los productos o servicios que ofrecen las empresas a las que representan, y escribir este post es hacer básicamente eso. Pero me da igual. Sobre todo porque estoy segura de que este post puede ser de gran utilidad para todos aquellos que os estéis planteando formaros en el campo del Community Management. Además, aunque formo parte del equipo de Dexpierta y me siento un engranaje más en el motor que lo mueve, no dejo de ser alguien “externo” en muchos sentidos que puede tener una perspectiva diferente a la hora de hablar de la oferta formativa que ofrece nuestro centro. Voy a hablar de algo que conozco muy de cerca, algo en lo que yo misma me he gastado el dinero y algo de lo que yo he formado parte durante más de un año: el Experto en Community Management de Dexpierta.

Cuando terminé la universidad (me licencié en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Rey Juan Carlos), y después de llevar casi dos años trabajando en el periodismo tradicional, tenía muy claro que mi camino debía ser otro. Ya había hecho algunos pinitos en redes sociales corporativas a nivel local y mentiría si dijera que ya desde ese momento no me enamoré de una profesión que todavía no conocía. Tenía que reenfocar mi carrera. ¿Y qué mejor que un postgrado para hacerlo? Cuando yo me planteé comenzar la búsqueda de formación al respecto, este mundillo no estaba tan masificado como ahora, y todavía se podía distinguir entre los centros serios y los que simplemente te vendían un humo que ni siquiera ellos mismos se creían.

Llegué a Dexpierta gracias a Google. Gracias al gran Google. Y el primer día cuando salí por la puerta de clase después conocer a Óscar Rodríguez, director técnico del master y un gran ejemplo a seguir en muchos aspectos de mi vida, supe que había tomado una de las mejores decisiones. Os voy a decir por qué:

1. El profesorado es uno de los valores más importantes de este postgrado. Compartir aula con verdaderos profesionales que han triunfado con sus empresas y proyectos en el mundo del Social Media es una experiencia de la que estoy segura que no todo el mundo puede presumir. Esa pasión con la que enseñan, ese amor que sienten y transmiten por lo que hacen logra que hagas de esa profesión que apenas conoces cuando empiezas, tu forma de vida. Todas y cada una de esas horas con ellos ten enseñan algo.

2. Contenido. Todo lo que pueda contar aquí es poco. Yo estaba acostumbrada a las clases de la universidad, en las que alguien viene y por lo general te cuenta un rollo teórico sin ningún tipo de emoción. Creo que jamás había participado en un proyecto en el que el contenido se trate de una manera tan correcta, con tanto mimo, tan dirigido a conseguir que el alumno aprenda e interiorice unos conceptos no siempre fáciles de explicar.

experto community management

3. Una nueva visión. Una de las primeras cosas que comentaba con algunos de mis compañeros cuando el curso ya estaba algo avanzado era cómo mi forma de ver el mundo estaba cambiando. He aprendido muchísimo sobre redes sociales, estrategias, objetivos, planes social media, mobile marketing, analítica web, etc… Pero sobre todo, he aprendido muchísimo de la vida. Empezar el master cambió mis perspectivas de futuro, mis planteamientos, hizo que me estableciera objetivos y metas mucho más tangibles a corto/medio plazo que hasta ese momento. Empezar el master me hizo querer ser grande. Tan grande como esa gente que cada fin de semana venía a compartir su sabiduría con nosotros.

4. Unos compañeros inmejorables. Sé que esto puede sonar a tópico, pero no lo es. Éramos un grupo de lo más variopinto: diferentes sectores profesionales, diferentes edades, diferentes gustos, diferentes situaciones personales… Pero todos encajamos a la perfección. Estar los viernes hasta las 9 de la noche en clase después de estar toda la semana trabajando, y madrugar los sábados para estar allí hasta la hora de comer, no era un sacrificio aunque pueda parecerlo. El buen rollo que se respiraba en clase, no sólo entre los alumnos, sino con lo profes, hacía que fuéramos a clase con ganas de aprender, de reír y de compartir.

5. Un proyecto que te ayuda a bajar todos los conceptos que has aprendido a la tierra y tocarlos con las manos. La guinda que termina de hacer el pastel perfecto es un proyecto creado por ti al que ves nacer, que te hace aplicar todos esos conceptos que has aprendido en los meses anteriores y que te convence de que estás preparado para enfrentarte al mundo laboral diciendo bien alto que eres Community Manager. No negaré que sacar adelante un proyecto de esas características cuando estás trabajando no es fácil, pero sin ninguna duda, merece la pena.

Para mí hacer este master ha supuesto muchas cosas, muchas, también a nivel personal, pero sin duda destacaría una. El Experto en Community Management ha supuesto una oportunidad en muchos sentidos muy amplios. Una oportunidad de saber lo que soy capaz de hacer realmente y de crecer como persona, una oportunidad de aprender muchísimo y de generar esas ganas infinitas de aprender más aún y sobre todo, una oportunidad de demostrar mi valía. Si no hubiera hecho este postgrado, ahora no podría estar escribiendo este post contándoos porque volvería a estudiar otra vez en Dexpierta si volviera a empezar.

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